El paraíso existe y se encuentra Chiapas… ¡Sin duda las Cascadas de Agua Azul es uno de nuestros lugares favoritos en todo México! Se trata de un conjunto de caídas de agua escalonadas una tras otra, ubicadas en la Selva Chiapaneca. Lo más característico es su fascinante color azul turquesa, de ahí su nombre.

Lo mejor de esta Área Natural Protegida, es que además de ver paisajes hermosos, también puedes nadar en sus aguas cristalinas. Por la cercanía, puedes visitar estas cascadas y Misol Ha el mismo día, te recomendamos que les dediques un día completo y aproveches para disfrutar al máximo ambos lugares.

Qué hacer en las Cascadas de Agua Azul

1. Cascadas

Definitivamente Agua Azul es un lugar de incomparable belleza, literal para donde sea que mires todo es increíble. Además, desde 1980 fue declarado Reserva de la Biosfera, pues es refugio natural de una gran cantidad de especies de la región, como el mono aullador, el jaguar, la guacamaya, el tucán, entre otros.

El vibrante color turquesa que distingue a estas cascadas se debe a los elementos que componen las rocas por donde pasa el agua, principalmente carbonato de calcio e hidróxido de magnesio, los cuales hacen que al penetrar los rayos de luz, se filtren todos los colores excepto el azul.

Ten en cuenta que las cascadas no se encuentran en un solo lugar, hay muchísimas y están distribuidas a lo largo de toda la zona, que es bastante grande. Así que te recomendamos que no te quedes en los primeros miradores donde normalmente hay mucha gente, sigue explorando pues hay mucho por ver.

2. Sendero y miradores

Existe un sendero a lo largo de todo el río, donde hay varios miradores colocados estratégicamente para tener vistas panorámicas de las cascadas. En general este sendero tiene muchas escaleras, pero está muy bien señalado y en muy buenas condiciones, la verdad no hay pierde, tú sólo sigue el camino.

En total son alrededor de 2 kilómetros, la verdad el camino puede estar algo pesado porque es pura subida y hace bastante calor, pero es una caminata que se disfruta mucho, pues todo el trayecto vas viendo el agua súper cristalina y el vibrante color turquesa que caracteriza a este mágico lugar.

Las habitantes de esta región son una comunidad indígena Tzeltal descendiente de los Mayas, quienes aprovechan el turismo para vender comida, bebidas e incluso sus artesanías. Es por ello el contraste tan grande que se ve por todo el sendero, por un lado se ven las cascadas y por el otro cientos de puestos.

3. Pozas Naturales

Después de haber visto paisajes increíbles, la cereza del pastel es meterte nadar y disfrutar de este increíble balneario natural. Por toda la zona hay diferentes áreas para nadar y albercas o pozas naturales en donde te puedes meter y relajarte con la misma corriente del río, así que no olvides tu traje de baño.

En general las pozas son poco profundas, sólo hay ciertos lugares más hondos donde hay cuerdas para que te sujetes. Además, hay salvavidas locales vigilando todas las zonas para nadar, son súper amables y hasta te ayudan a tomar fotos, no cobran pero les puedes dar una propina voluntaria.

4. Lianas y otros paraísos escondidos

En las primeras áreas para nadar es donde normalmente está más lleno, pero como te mencionamos anteriormente, este lugar es bastante grande, así que sigue explorando, hay muchas otras zonas para nadar, incluso más bonitas, donde ni siquiera hay gente. ¡Todo es cuestión de buscarle!

Sin duda lo más divertido es aventarte de las lianas estilo Tarzán, hay muchísimas y están distribuidas a lo largo de todo el río. Normalmente los salvavidas locales son quienes te pasan la cuerda y te dicen bien de dónde aventarte. Y lo mejor es que puedes lanzarte las veces que quieras… ¡Diversión infinita!